10 frutas tropicales que quizás no conozcas

Los plátanos, los pomelos y las piñas llegan a nuestros países desde climas tropicales y son casi tan comunes como las manzanas y las peras. Pero, ¿también conoces la pitaya, el durián y el rambután? Te traemos las frutas tropicales que puede que no conozcas.

Hoy hablaremos de 10 frutas tropicales poco conocidas y de sus respectivos 10 beneficios.

Pitaya o fruta del dragón

Rosada con escamas verdosas, la pitaya destaca por su variopinta forma.. Esta fruta tan exótica, también conocida como fruta del dragón, crece en una variedad de cactus trepadore y es particularmente popular en el sudeste de Asia y en América Central. Una vez cortada por la mitad, aparece la pulpa blanca o rosada del fruto, que tiene un sabor sutilmente dulce y es fácil de sacar con una cuchara.

Esta fruta destaca por su contenido en ácido ascórbico, fenoles, vitamina C, vitaminas B, calcio hierro. fósforo, proteína…Además, provoca una acción anti-inflamatoria y antioxidante. Como vemos, es un alimento realmente completo. Sus semillas, que también son comestibles, contienen ácidos grasos que resultan muy beneficiosos.

Cómo corta la fruta del dragón correctamente

A pesar de que existen innumerables maneras diferente de consumir esta rica fruta, a continuación te presentamos sin duda la más sencilla de todas:

  1. Corta la pitaya por el medio. Coloca la fruta en una tabla para cortar.
  2. Sin tocar la cáscara, córtala a lo largo. Haz un simple corte de arriba a abajo, que dejará ver su interior blanco.
  3. Con ayuda de una cuchara grande, vamos deslizándonos por el interior de la cáscara y separando el interior, como si de un kaki se tratara. La piel debe desprenderse fácilmente del interior.
  4. Pica la fruta en cubos. Coloca las dos mitades sobre la tabla de cortar, apoyándolas por la superficie plana.
  5. Ahora todo lo que debemos hacer es cortarla en trozos de un tamaño medio, para que sean fácilmente comestibles. No debemos preocuparnos por las semillas, ya que, como hemos comentado, son comestibles.

Pomelo

Teniendo en cuenta que puede llegar a pesar cerca de 2 kilos, debemos considerar a los pomelos como los pesos pesados de los cítricos. Tienen un sabor agridulce y ligeramente ácido, siendo la variedad china Honey-Pomelo una de las más aromáticas. Para llegar al interior de color amarillo pálido o rosa, se corta la gruesa cáscara y se libera la carne firme de sus gajos. Los pomelos se pueden consumir o bien sólos o bien como parte de una ensalada, a la cual le podemos añadir toda serie de especias.

Los pomelos apenas tienen calorías. Este cítrico contiene solo de 25 a 50 calorías por cada 100 gramos de pulpa, e incrementa según su sabor sea más o menos dulce. Esto hace de esta fruta una interesante opción para aquellos que sigan una dieta baja en calorías, así como para los que busquen perder esos kilos de más.

Además, los pomelos son muy saludables debido a su alto contenido de vitamina C y fortalecen el sistema inmunológico debido al alto contenido de potasio y calcio. También, debemos destacar su alto contenido de limonina: algunos expertos consideran que esta sustancia amarga tiene un efecto positivo en la digestión y la actividad intestinal, si bien esto no ha sido totalmente demostrado.

Contraindicaciones del Pomelo

En caso de estar tomando algún medicamento, debemos tener cuidado con el pomelo. La sustancia amarga naringina, contenida en los cítricos, se convierte en naringenina en el cuerpo y puede inhibir las enzimas responsables en el hígado, por ejemplo, de la descomposición de las drogas. Por eso algunas drogas/medicamentos pueden tener un efecto más débil o más fuerte.

Cómo cortar un Pomelo correctamente

  1. Corta la piel del pomelo trazando una circunferencia alrededor de la fruta. El corte no debe ser demasiado profundo, ya que solo queremos cortar la piel exterior, sin dañar el interior.
  2. Para pelarlo, utiliza tus dedos para separar la carne del pomelo de la piel. Debes hacer pelar primero una mitad y luego la otra. Si te resulta complicado, puedes hacer otros dos cortes exteriores, de forma que tengas esquinas desde las que pelarlo.
  3. Ahora puedes partir el pomelo en el medio introduciendo tus pulgares por la abertura superior.
  4. De manera opcional, puedes quitar la piel blanca que rodea la carne.
  5. . Ahora puedes separar fácilmente los gajos, quitar el exceso de piel y la cáscara vacía puede ser usada como un cuenco para servir los trozos que hemos partido o como decoración, como los que ves a continuación:

Mangostán

Debido a su sabor único, el mangostán es considerado la reina de las frutas en el sudeste asiático. Su aroma es dulce con un sutil toque ácido. Estos frutos de color púrpura oscuro tienen un interior blanco que se divide en pequeños gajos. En tamaño y apariencia, recuerdan bastante a los dientes de un ajo. Debemos tener en cuenta que algunos contienen semillas no comestibles. El mangostán sabe mejor cuando se come fresco y al natural: Simplemente presiona la piel ligeramente y pélalo con los dedos como si de una mandarina se tratara.

Litchi, rambutan y longan

Estas tres frutas tropicales pertenecen a la misma familia, son aproximadamente del mismo tamaño y se diferencian principalmente en sus exóticos recubrimientos. Mientras que los lichis tienen una piel nudosa de color rosa/rojizo, los rambutanes tienen una piel roja con suaves espinas verdes. Los longans, por otro lado, tienen una cáscara lisa, de color marrón amarillento. Dentro de la fruta nos encontramos con una pulpa ovalada, de color blanco lechoso, que difiere en matices de sabor. Su aroma agridulce se nota sobre todo en cócteles tropicales y helados.

Fruta estrella

Es fruto decorativo, también denominado carambola, es el fruto de un árbol de hoja perenne que se encuentra en el sudeste de Asia. Los frutos maduros tienen un color amarillo brillante, siendo su interior amarillo claro. La carambola se come con piel, normalmente cortada en forma de cruz para mostrar su forma de estrella y que resulte más llamativa.

Esta fruta no sólo es una buena idea para nuestros postres navideños, sino que su sabor agridulce es perfecto también para dar un toque exótico a las salsas y los aliños.

Guayaba

Con un contenido en vitamina C ocho veces mayor que el de una naranja, la guayaba es sin duda una de las frutas tropicales considerada como un verdadero superalimento. Es originario de América Central y del Sur, donde crece en árboles que pueden llegar a medir hasta diez metros de altura. Los frutos recuerdan visualmente a las peras y, según la variedad, pueden tener un interior blanco, verde claro o rosado con un sabor agrio. Se pueden comer crudas como las manzanas, pero si te gusta más dulce, se puede utilizar para hacer compota o pastel de guyaba.

Durián

Quizás conozcas esta fruta por su mal olor. Esta fruta tiene sin duda dos bandos muy marcados: mientras que unos la adoran, otros la desprecian por su mal olor. El durián mide unos 30 centímetros de largo y crece en los árboles del sudeste asiático hasta 50 metros de altura. La piel tiene espinas firmes y en su interior hay pequeños huecos lleno de una carne amarilla. Este fruto tan cremoso sabe mejor recién cosechado.

Manzana estrella y manzana rosa

A pesar de sus nombres, estas deliciosas rarezas tropicales no tienen nada en común con las manzanas y no están relacionadas entre sí. Ambas son difíciles de encontrar en Europa y por lo que ya tienes una excusa para viajar a Asia, América Central o a América del Sur.

Las manzanas estrella recuerdan a los caquis en forma y consistencia. Cortándola de manera transversal, se puede ver su forma de estrella en el centro. Su carne interior es blanca-violeta, con un sabor dulce.

Hasta aquí llegan nuestras frutas tropicales del día. ¡Deja tu opinión en los comentarios!

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