Beber agua: ¿Por qué es tan importante?

Nuestro cuerpo depende del agua para sobrevivir. Cada célula, cada tejido y cada órgano de tu cuerpo necesita agua para funcionar correctamente. Por ejemplo, tu cuerpo utiliza el agua para mantener su temperatura, eliminar los residuos y lubricar tus articulaciones. Beber agua es necesario para mantener una buena salud.

Beber agua significa bienestar

Deberías beber agua todos los días. Todos hemos oído en alguna ocasión que hay que beber de 6 a 8 vasos de agua al día. Sin embargo, aunque esta afirmación puede valer como propósito general, cada persona necesita una cantidad diferente de agua para mantenerse hidratada.

La mayoría de las personas sanas pueden mantenerse hidratadas bebiendo agua y otros líquidos cuando tienen sed. Para algunas personas, menos de 8 vasos pueden ser suficientes. Otras personas podrían necesitar más de 8 vasos al día.

¿Cómo puedo saber de una forma rápida si estoy bebiendo una cantidad adecuada de agua?

Para salir de dudas y comprobar de una manera sencilla si sufrimos un déficit de hidratación, podemos comprobar nuestra orina. Si nuestra orina suele ser incolora o de color amarillo claro, significa que estamos bien hidratados. Si por el contrario la orina es de color amarillo oscuro o ámbar, puede indicar una falta de hidratación. Por supuesto esto sólo lo podemos tomar como una guía, nunca debemos basarnos en este tipo de evidencias como sentencia definitiva para conocer nuestro estado y en todo caso ante cualquier sospecha dejaremos que sea el médico el que analice nuestra situación.

El agua es el mejor hidratante

El agua es la mejor manera de mantenerse hidratado. Otras bebidas y alimentos pueden ayudarle a mantenerse hidratado. Sin embargo, se pueden añadir algunas calorías extra procedentes de azúcares a nuestra dieta.

Alternativas saludables al agua

Zumos, leche y café

Los zumos de frutas y verduras, la leche y los tés de hierbas pueden ser una alternativa saludable y sobre todo un complemento a nuestra ingesta dairia de agua. Incluso las bebidas que contienen cafeína (por ejemplo, café, té y refrescos) puedne encontrarse en nuestra lista, pero con moderación.

Una cantidad moderada de cafeína (200 a 300 miligramos) no es perjudicial para la mayoría de las personas, siendo el equivalente a 2 a 4 tazas de café. Sin embargo, es mejor limitar las bebidas que contienen cafeína. La cafeína puede hacer que algunas personas orinen más a menudo o se sientan ansiosas o nerviosas.

El agua también se puede encontrar en frutas y verduras (por ejemplo, sandías, tomates y lechuga) y en caldos de sopa.

Bebidas deportivas

Las bebidas deportivas pueden ser útiles si quieres hacer ejercicio durante más de una hora más de lo normal. Contiene carbohidratos y electrolitos que pueden aumentar su energía y ayudan a tu cuerpo a absorber el agua. Sin embargo, algunas bebidas deportivas son muy altas en calorías debido a la adición de azúcar. Además, también pueden contener altos niveles de sal.

Recuerda siempre comprobar la tabla nutricional antes de ingerir este tipo de bebidas. Un frasco suele contener más de una porción. Algunas bebidas deportivas también contienen cafeína. Recuerda que una cantidad segura de cafeína consumida cada día es de entre 200 y 300 mg (miligramos).

Bebidas deportivas vs bebidas energéticas

Las bebidas energéticas no son lo mismo que las bebidas deportivas. Las bebidas energéticas suelen contener grandes cantidades de cafeína, así como ingredientes que te sobreestimulan (guaraná, ginseng o taurina). Estas son cosas que tu cuerpo no necesita. La mayoría de estas bebidas también contienen mucha azúcar. De acuerdo al consenso médico, los niños y adolescentes no deben tomar bebidas energéticas.

Consejos para mantenerse hidratado

  • Ten una botella de agua a mano durante el día. Intenta utilizar una botella de vidrio que puedas reutilizar.
  • Si no te gusta o te aburre el sabor del agua, intenta añadir una rodaja de lima o limón a tu bebida para hacerla más sabrosa.
  • Bebe agua antes, durante y después del ejercicio.
  • Si tienes hambre, bebe agua. La sed se confunde a menudo con el hambre. El verdadero hambre no se satisfará con el agua potable. El agua potable también puede contribuir a un plan de pérdida de peso saludable. Algunas investigaciones sugieren que beber agua puede ayudar a sentirse satisfecho.
  • Si tienes dificultad para recordar que debes beber agua, bebe siguiendo un horario. Por ejemplo, beber agua al despertar, al desayunar, durante el almuerzo, cenando y al acostarte. O beber un pequeño vaso de agua al principio de cada asgnatura en el colegio.
  • Bebe agua cuando vayas a un restaurante. Te mantendrá hidratado, y es gratis.

Los síntomas de la deshidratación

Aunque son muchos, a continuación enumeramos una serie de principales síntomas de la deshidratación:

  • Pérdida parcial o total de orina
  • Orina más oscura de lo normal
  • Boca seca
  • Somnolencia o cansancio
  • Sed extrema
  • Dolores de cabeza
  • Problemas de identidad
  • Mareos
  • Falta de lágrimas al llorar

No esperes a experimentar alguno de estos síntomas. Bebe agua con asiduidad pero también con moderación.

¿Quién sufre más riesgo a la deshidratación?

El riesgo de deshidratación varía de unas personas a otras. Algunas personas tienen un mayor riesgo de deshidratación, entre las cuáles destacan las personas que:

  • Hacen ejercicio demasiado intensivo, bajo altas temperaturas o durante demasiado tiempo.
  • Tienen ciertas enfermedades: Cálculos renales, cistitis.
  • Tienen malestar: fiebre, vómitos, diarrea.
  • Están embarazadas.
  • Tratan de perder peso sin beber suficientes líquidos al día.
  • son mayores de 65 años. En ocasiones, a medida que el cerebro envejece, va perdiendo la capacidad detectar una deshidratación.

El agua representa más de la mitad de tu peso corporal. Pierdes agua todos los días cuando vas al baño, sudas e incluso cuando respiras. Pierdes agua aún más rápido cuando el clima es muy caluroso, cuando haces actividad física o cuando tienes fiebre. Los vómitos y la diarrea también pueden provocar una rápida pérdida de agua. Si no eres capaz de beber más agua de la que pierdes, te deshidratarás.

Los beneficios de la cantidad adecuada de agua

Como sabemos, nuestro cuerpo consiste en un 60% de agua y es el combustible para todo lo relacionado con ella. Aquí hay algunas ventajas más para una suficiente hidratación:

El agua ayuda a prevenir la sequedad de boca.

El agua mantiene la garganta y los labios húmedos y evita que la boca se sienta seca. La sequedad de boca puede causar mal aliento, un sabor desagradable e incluso promover las caries.

El agua promueve la salud cardiovascular

La deshidratación reduce el volumen de la sangre, por lo que el corazón tiene que trabajar más duro para bombear la reducida cantidad de sangre y llevar suficiente oxígeno a las células, haciendo que las actividades diarias como subir escaleras o rampas, incluso hacer deporte, sean más difíciles.

El agua mantiene tu cuerpo fresco.

El cuerpo libera calor al dilatar los vasos sanguíneos cerca de la superficie de la piel (por eso la cara se pone roja durante el ejercicio), lo que resulta en un mayor flujo de sangre y más calor en el aire. Sin embargo, si estás deshidratado, se necesita una temperatura ambiente más alta para dilatar los vasos sanguíneos para mantener tu temperatura corporal.

El agua ayuda a que los músculos y las articulaciones funcionen mejor.

Si estás bien hidratado, el agua dentro y fuera de las células de los músculos en contracción proporciona suficientes nutrientes y elimina los residuos de manera eficiente para que trabajes mejor. El agua también es importante para la lubricación de las articulaciones. Contrariamente a la creencia popular, los calambres musculares no parecen estar asociados con la deshidratación, sino más bien con la fatiga muscular.

El agua mantiene la piel flexible

Cuando una persona está severamente deshidratada, la piel es menos elástica. Aquí no hablamos de piel seca, que suele ser causada por el jabón, el agua caliente y la exposición al aire seco. Por otro lado, hay que dejar claro que beber mucha agua no evitará las arrugas.

El agua ayuda a limpiar tu cuerpo, por dentro y por fuera

Los riñones necesitan agua para filtrar los desechos de la sangre y excretarlos en la orina. Mantenerse hidratado también puede ayudar a prevenir infecciones del tracto urinario y cálculos renales.

Consecuencias de la sobrehidratación

Hasta ahora hemos venido analizando las consecuencias de una hidratación pobre. Sin embargo, situarse en el extremo contrario, es decir, beber agua en exceso o estar sobrehidratados, no es en absoluto saludable y puede tener graves consecuencias.

En primer lugar hay que tener en cuenta que no somos camellos. El cuerpo de los camellos cuenta con depósitos de agua para aguantar las condiciones extremas en las que viven. Este agua no pasa a ser consumida por su cuerpo hasta que no la necesitan. Nosotros no funcionamos así. El agua que bebemos, pasa a nuestro sistema y, aunque se puede acumular en ciertos sitios, podemos considerar que es aprovechada casi en su totalidad una vez digerida. Los riesgos de este funcionamiento son claros: Si bebemos más agua de la que necesitamos, estaremos “ahogando” a nuestro cuerpo, a pesar de sus mecanismos de expulsión de exceso de agua como puede ser la orina.

Si estamos demasiado hidratados, estaremos sobrecargando nuestros riñones hasta el punto en el que pueden llegar a dejar de funcionar, causando la acumulación de toxinas en nuestro organismo.

A continuación vamos a enumerar los principales síntomas de una sobrehidratación:

  • Indisposición general
  • Dolores de cabeza
  • Náuseas
  • Vómitos.

También es ante una alta ingesta de líquidos, orinemos menos. Esto es una medida de protección de nuestro cuerpo, ya que al retener la orina, trata de mantener nuestro contenido de sal en el organismo.

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