Boca mano pie: La guía de la enfermedad [Actualizado 2020]

La enfermedad boca-mano-pie es una enfermedad viral inofensiva pero altamente contagiosa. Especialmente en el caso de los niños. La enfermedad se transmite a través de los fluidos corporales, las heces o los objetos contaminados. Los síntomas son ampollas dolorosas en las manos, los pies y alrededor de la boca. La enfermedad mano-pie-boca suele curarse en la mayoría de los casos sin consecuencias y en un plazo máximo de diez días. Te lo contamos todo sobre esta enfermedad: síntomas, causa, diagnóstico, tratamiento y posibles complicaciones.

👀De un vistazo

  • ¿Qué es la enfermedad de la mano y el pie y la boca? Una enfermedad viral altamente contagiosa que se presenta principalmente en niños y personas con inmunodeficiencia.
  • ¿Cómo se produce la infección? A través de fluidos, heces y objetos contaminados.
  • ¿Cuáles son los síntomas? Inicialmente son los mismos que los de una gripe. Luego comienzas a aparecer manchas rojas y ampollas en manos, pies y entorno a la boca.
  • ¿Cuál es diagnóstico? Normalmente el médico reconoce la enfermedad por los síntomas típicos. Sólo en los casos más graves o en caso de duda es necesario recurrir a más exámenes (sangre, heces).
  • ¿Cuál es el tratamiento? No existe un tratamiento específico para la enfermedad. La fiebre se controla con medicamentos convencionales de venta sin receta y se recomienda ingerir gran cantidad de líquidos para evitar la deshidratación.
  • ¿Cuál es el pronóstico? En la mayoría de los casos, la enfermedad mano-pie-boca se cura por sí sola y sin complicaciones. Rara vez se producen complicaciones por la propagación de la infección a los órganos internos (por ejemplo, la meningitis).
  • ¿Cómo se evita el contagio? Lavarse las manos con frecuencia, no llevarse las manos a la boca, la nariz o los ojos sin habérselas lavado antes o evitar el contacto cercano a la hora de dar besos y abrazos son las principales medidas para evitar la enfermedad.

👾Boca mano pie: Infección

enfermedad manos

Los factores desencadenantes de la enfermedad mano-pie-boca (diversos enterovirus) existen por todas partes en el medio ambiente y son altamente infecciosos. La enfermedad se transmite de individuo a individuo, ya sea a través de fluidos corporales como las secreciones nasales y faríngeas, la saliva o la secreción de ampollas de la piel. Además cuando las personas infectadas tosen o estornudan, pueden esparcir diminutas gotas de saliva en el ambiente, lo que también puede transmitir el patógeno a personas sanas.

Además, la enfermedad se puede transmitir a través de objetos comunes, como manillas de puertas, mesas, etc. Si las personas afectadas no se lavan las manos después de defecar, pueden también contaminar a personas sanas.

Período de incubación

El tiempo entre la infección y la aparición de los primeros síntomas, es en promedio de tres a diez días. Sin embargo, hay casos en los que los síntomas se han manifestado al día siguiente de la infección. mientras que en otros ha podido llegar a tardar incluso un mes.

⌚¿Cuándo existe un mayor riesgo de infección?

Los infectados resultan más contagiosos durante la primera semana. En este momento, la enfermedad se reproduce con a gran velocidad, por lo que se libera al etorno en grandes cantidades.

Sin embargo, tras este período o incluso tras la desaparición de los sarpullidos, puede seguir resultando contagiosa. Es por ello por lo que hay que tener especial cuidado con la higiene, sobre todo tras ir al baño o cambiar pañales. Muchos afectados, especialmente adultos, pueden estar infectados sin mostrar síntomas, pero sin embargo resultan igualmente contagiosas.

Boca mano pie: Síntomas

Como su mismo nombre indica, esta enfermedad afecta principalmente a estas tres zonas del cuerpo. Durante sus primeras fases, los síntomas son los de la gripe, es decir, fiebre, bajo apetito, agotamiento, malestar general…

Alrededor de uno o dos días después, se desarrollan dolorosas manchas rojas en la cavidad oral (lengua, encías, mucosa oral) y alrededor de la boca, que al cabo de poco tiempo se convierten en pequeñas ampollas o úlceras superficiales. Aproximadamente al mismo tiempo que las manchas rojas en la zona de la boca o unas horas más tarde, aparecen sarpullidos en las manos y los pies, normalmente en forma de muchas manchas rojas de diferentes formas y tamaños, que al principio no suelen picar a no ser que se formen ampollas en las manchas rojas. Típicamente, las palmas de las manos y las plantas de los pies también se ven afectadas por este sarpullido. Sin embargo, también pueden aparecer en otros lugares como nalgas, genitales o rodillas.

En algunas personas afectadas, las uñas de los dedos y los pies se desprenden entre cuatro y ocho semanas después de que la enfermedad haya remitido.

Las ampollas de la piel en la enfermedad de manos, pies y boca secretan un líquido con una gran concentración del virus que causan la enfermedad, de manera que el enfermo transmite los virus a otras partes de su cuerpo, pero también al tocar los objetos o a otras personas. La higiene es por lo tanto muy importante durante la enfermedad.

Sin embargo, los enfermos no siempre tienen dolores. Los médicos asumen que los síntomas descritos sólo ocurren en alrededor del 20% los casos. Es decir, cuatro de cada cinco personas infectadas no se presentan síntomas. Particularmente en los adultos, los síntomas de la enfermedad mano-pie-boca son a menudo muy leves. Por lo tanto, a menudo ni siquiera se dan cuenta de la infección. Lo mismo se aplica a los niños mayores de diez años. No obstante, existe un riesgo de infección para los demás.

Así pues, si sospechas que puedes estar sufriendo la enfermedad, por ejemplo porque notas síntomas individuales (inespecíficos), debes evitar estar en presencia de niños pequeños durante el período de la enfermedad.

👩‍👦‍👦Embarazo y recién nacidos

Si una mujer embarazada está infectada con la enfermedad de la mano y el pie y la boca, generalmente no hay razón para preocuparse, ya que la infección suele ser muy leve o completamente sin síntomas (asintomática) durante el embarazo.

Si la mujer embarazada desarrolla los síntomas de la enfermedad mano-pie-boca poco antes o después del nacimiento, puede transmitir la infección al recién nacido. En la mayoría de los bebés el curso de la enfermedad es leve. Rara vez la infección se extiende a los órganos internos (como el hígado y el corazón) y puede ser muy grave. Este riesgo es mayor en los recién nacidos en las dos primeras semanas de vida.

♻Enfermedad boca mano pie: Tratamiento

La enfermedad boca mano pie no puede ser tratada de manera causal, es decir, no hay medicamentos contra los virus desencadenantes, ya que la enfermedad suele ser inofensiva. El tratamiento se limita a aliviar los síntomas. Por ejemplo, se pueden administrar medicamentos analgésicos y antipiréticos, por ejemplo, con Paracetamol.

El ácido acetilsalicílico (ASA) también es un medicamento popular para el dolor y la fiebre. Sin embargo, no es adecuado para los niños, ya que el fármaco puede causar complicaciones graves como el síndrome de Reye cuando se combina con una infección viral.

Para las ampollas dolorosas en la boca, el médico puede recetar una tintura analgésica suave para frotar o enjuagar. Normalmente contiene los ingredientes activos clorhexidina o lidocaína. Diversos remedios de origen vegetal (manzanilla, toronjil, tomillo) también pueden aliviar los síntomas de la enfermedad de las manos y los pies.

A pesar de las dolorosas ampollas en la boca, los pacientes deben beber lo suficiente. De lo contrario, existe el riesgo de deshidratación, especialmente en los niños.

Los antibióticos no suelen ser eficaces para las infecciones virales, ya que sólo ayudan contra las bacterias. En algunos casos, sin embargo, puede desarrollarse una infección bacteriana (superinfección) además de la enfermedad viral de la mano y el pie y la boca. Sólo en este caso puede ser necesario un tratamiento con antibióticos.

🏡Remedio casero

No sólo las medidas médicas ortodoxas pueden utilizarse para tratar los síntomas de la enfermedad de la mano y el pie y la boca, sino que también hay algunos remedios caseros que te pueden ayudar:

Las ampollas en la boca a menudo hacen que masticar y tragar sea doloroso. Se aconseja entonces comer alimentos fríos o tibios que no necesiten ser masticados mucho (como el yogur, el pudín, la sopa) y bebidas como la manzanilla fría o el té de caléndula.
Limpiar las dolorosas ampollas de la boca con un bastoncillo de algodón bañado en miel también puede tener un efecto calmante.

🤔 Risgos y confusiones

Las personas con un sistema inmunológico débil también corren un riesgo especial. La causa de este déficit inmunológico puede ser otra enfermedad (como el VIH) o una terapia inmunodeficiente (por ejemplo, la toma de medicamentos inmunosupresores). Como resultado de la inmunodeficiencia, los patógenos que causan la enfermedad boca mano pie pueden, en el peor de los casos, causar meningitis o dañar órganos como el hígado y el corazón.

La enfermedad a menudo erróneamente conocida como fiebre aftosa. Sin embargo, esta enfermedad sólo se da en el ganado vacuno, ovino y porcino y no está relacionada con la enfermedad boca mano pie. No obstante, esta última suele denominarse también “falsa fiebre aftosa”.

👨‍⚕️Exámenes y diagnóstico

boca mano pie diagnóstico

Si sospechas que tú o tu hijos tienen la enfermedad, visita a tu médico de cabecera o al pediatra. Las preguntas frecuentes son:

  • ¿Qué molestias experimenta (fiebre, dolor de garganta, pérdida de apetito, sarpullido, etc.)?
  • ¿Ha tenido usted o su hijo contacto con otros niños enfermos de boca mano pie (jardín de infancia, guardería, etc.)?
  • ¿Toma usted o su hijo medicamentos?
  • ¿Contra qué enfermedades ha sido vacunado usted o su hijo? ¿Ha traído el certificado de vacunación?
  • La última pregunta tiene el trasfondo de que también se producen erupciones con otras típicas “enfermedades de la infancia”. Si se ha vacunado contra ellas, el médico puede excluir tales enfermedades como la causa de las quejas con un alto grado de certeza.

La entrevista es seguida por un examen físico. Durante este examen, el doctor mira, entre otras cosas, dónde se ha formado un sarpullido y qué aspecto tiene exactamente.

Basándose en la información de la entrevista de la historia médica y el examen físico, la enfermedad se puede diagnosticar generalmente sin ambigüedades. Por lo general, sólo es necesario realizar exámenes adicionales si el cuadro clínico es muy grave o si los síntomas no pueden asignarse sin duda a la enfermedad. En este caso, el médico puede hacer que se examine más detenidamente una muestra de sangre o de heces del paciente para salir de dudas. Con menos frecuencia, toma una muestra del líquido cefalorraquídeo y la envía al laboratorio para su análisis.

Hay algunas enfermedades que pueden causar síntomas similares en el área de la boca y que pueden confundirse con esta enfermedad, como amigdalitis, fiebre glandular y herpes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *