Etiquetas en alimentos: Así funcionan las etiquetas de origen

Muchos consumidores quieren saber de dónde viene la comida que compran. Esto lo podemos ver, por ejemplo, en todas la gente que exige una política de transparencia alimentaria. Sin embargo, la etiqueta que indica el origen del alimento sólo es obligatoria para unos pocos alimentos. Incluso lo que debe aparecer obligatoriamente en el paquete varía: A veces hay que indicar el país de origen, en ocasiones basta con la indicación “UE” o incluso “UE/no UE”. Además, hay indicaciones de embalaje que los consumidores pueden entender como una indicación general del origen, pero que no permiten, o sólo de manera limitada, sacar conclusiones sobre el origen real del producto.

Cómo evitar ser engañado respecto al origen de un producto


Según el reglamento sobre información alimentaria de la Unión Europea, siempre se requiere una declaración de origen si los consumidores pueden ser engañados sin la indicación del origen de los alimentos. Si, por ejemplo, una baguette preenvasada lleva la bandera francesa, pero el producto no se ha producido en Francia sino en Polonia, la etiqueta debe proporcionar información sobre el lugar de origen real, por ejemplo, indicando “Hecho en Polonia”. Sin embargo, el reglamento no dice nada sobre dónde debe aparecer esta indicación.

Además, desde el 1 de abril de 2020, existe la obligación de indicar el ingrediente principal de un producto alimenticio. Se considera que un ingrediente es principal si es predominante en términos de cantidad o si los consumidores lo asocian habitualmente con el nombre del producto. En un yogur de fresa, por ejemplo, tanto las fresas como el yogur se consideran ingredientes principales. La indicación de la fuente es obligatoria si la presentación general del producto alimenticio transmite un origen que difiere del origen del ingrediente o ingredientes primarios, por ejemplo, si las “naranjas de Valencia” son originarias de China. La información debe aparecer en el mismo apartado que la indicación de origen del alimento global. Sin embargo, basta con la indicación “no comunitario” o “no originario de España”.

Alimentos con indicación obligatoria del país de origen

Ciertos grupos de alimentos deben ser siempre etiquetados con el país de origen, incluso si se venden a granel, es decir, sin envasar. En el caso de algunos de estos alimentos, se requiere más información sobre el origen, además de la indicación del país de origen.

Entre estos alimentos, encontramos:

Frutas y verduras frescas

Por regla general, en este caso es obligatorio indicar el país de origen. Las frutas y verduras cortadas o elaboradas de otra manera no están sujetas a un etiquetado obligatorio. Además, algunos tipos de frutas y hortalizas están exentos de la obligación de indicar el país de origen, como los plátanos, las aceitunas y las patatas.

Huevos

La codificación de los huevos permite rastrear no sólo el país de origen sino también el origen de la granja, siempre que las granjas participen del sistema estándar de etiquetado. También proporciona información sobre el método de cultivo.

Carne fresca

Se debe indicar el país de nacimiento de la pieza, de engorde, de sacrificio y de corte. Si el nacimiento, el engorde y el sacrificio tienen lugar en el mismo país, se permite la indicación simplificada “Origen: …”. El corte no entra en el concepto de origen y debe indicarse por separado. Se aplican reglas especiales a la carne picada de vaca y ternera. Incluso en el caso de carne fresca, refrigerada o congelada de cerdos, ovejas, cabras y aves de corral, debe indicarse siempre el país de origen, desglosado por el país de cría y de sacrificio, pero sólo en el caso de mercancías envasadas. La obligación de etiquetado no se aplica a los productos a granel. Tampoco se aplica una vez que la carne ha sido procesada. Un filete de cerdo marinado, por ejemplo, no tiene que llevar una indicación de origen.

Pescado

Aquí debe indicarse la zona de captura o, en el caso de los peces cultivados, el país en el que el pez ha pasado su última etapa de desarrollo. La mayoría de los subproductos de pescado, por ejemplo, los filetes de pescado preparados en latas, no están obligados a etiquetar el origen.

Unión Europea/no Unión Europea: Una indicación de origen que nos da poca información.

También es obligatoria la información sobre el origen de otros dos alimentos de origen agrícola: la miel y el aceite de oliva en el caso de ser “extra virgen” y “virgen”. Siempre deben estar etiquetados con el país de origen. Si se venden mezclas de varios países, la etiqueta dirá, por ejemplo, “mezcla de miel de países de la Unión Europea” o “mezcla de aceites de oliva de países no pertenecientes a la Unión Europea”. .

Lo mismo se aplica a todos los alimentos orgánicos producidos dentro de la Unión Europea, y esto se aplica tanto a los alimentos procesados como a los productos frescos no procesados. Deben llevar la información sobre el origen en el mismo apartado que el logo de la Unión Europea. La indicación se basa en la procedencia de al menos el 98% de los ingredientes producidos en la agricultura. Si vienen de un solo país, se puede nombrar ese país. En el caso de los alimentos orgánicos importados de terceros países, el etiquetado de origen es voluntario, ya que estos productos tampoco tienen que llevar el logotipo orgánico de la Unión Europea.

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