Guía de vino: ¿Qué vino va mejor con cada comida?

Hemos estado cocinando toda la tarde una buena comida en casa, la mesa está preparada y los invitados acaban de llegar. Y en este momento nos preguntamos: ¿qué vino va bien con esta comida? Vamos a ver unas sencillas reglas para saber qué vino es mejor para acompañar cada tipo de comida y tener un resultado perfecto.

A menudo se pueden encontrar recomendaciones muy detalladas sobre qué vino se sirve mejor con qué plato: “Este Lambrusco 2009 va perfecto con este jamón de bellota 5Js” . Este tipo de recomendaciones tan especiales sólo puede hacerse si conoces el plato y el vino en detalle de antemano y, en el mejor de los casos, tienes varios años de entrenamiento como somelier a tus espaldas.

Ya sea cuendo estamos en un mercado o en internet y queremos comprar un vino, nos resulta imposible probarlo, por lo que nos preguntamos si el vino escogido es realmente el indicado para acompañar la comida que estamos preparando. Pero no te tienes de qué preocuparte. Con las reglas que aquí te mostramos no te convertirás en la persona más experta del mundo, pero sí que te ayudará a saber elegir el vino adecuado que consiga dar armonía a tus comidas.

Vino y carne

Aquí está permitido prácticamente todo. Las carnes rojas y asados suelen ir acompañados de vinos tintos, mientras que con carnes ligeras como la del pollo o la del pavo va mejor el vino blanco. Cuanto más picante y fuerte sea la carne, más picante y fuerte debe ser el vino.

Vino y pescado

Un Pinot Blanc o un blanco ligero con un aroma cítrico es lo que mejor va para acompañar un pescado.

Vino y queso

Un queso suave debe ser siempre acompañado por un vino ligero. Un queso fuerte, por otro lado, se disfruta mejor con un vino fuerte. Los vinos blancos ligeros son, por ejemplo, un vino seco o una cosecha tardía finamente ácida. Esto aplica tanto a vinos tintos como a blancos . Un tinto fuerte y con mucho cuerpo, por ejemplo, también se recomienda con un buen queso. En este punto sólo debemos tener además en cuenta que el vino tinto con queso debe ser de baja acidez. Por otro lado, los vinos blancos demasiado secos se superponen al sabor del queso, pero los vinos dulces refuerzan el punto salado del queso. Así que el vino dulce y el queso siempre funcionan.

¿Y cómo sé si un vino es seco?

Para saber si un vino es seco o no, no hace falta probarlo, sino simplemente leer su etiqueta. Para ello, nos debemos fijar en la parte donde se indica la concentración de azúcar, normalmente expresado como la suma de glucosa y fructosa. La sequedad del vino viene dada de la siguiente manera:

Seco <4gr/l

Semiseco <12 gr/l

Semidulce (12 a 45gr/l)

Dulce >45gr/l

Vino y parrilla

El vino elegido para la parrilla necesita estructura para soportar los fuertes aromas de asado de la carne, a menudo muy marinada, como un fuerte y seco Chardonnay de barrica. Se recomienda un vino de verano afrutado, por ejemplo, rosado, con verduras suaves a la parrilla.

Vino y wok

El picante del chile y el jengibre puede ser suavizada por un blanco frutal. Un vino blanco ligero con matices exóticos como el mango, la fruta de la pasión o el melón, por ejemplo un Sauvignon Blanc seco, va bien con los platos asiáticos algo menos picantes.

Vino para cocinar

Al contrario de lo que piensa mucha gente, la mayoría de chefs Michelín piensa que un buen vino también puede ser usado para cocinar. Al fin y al cabo, la calidad del vino afectará en gran medida a la calidad del resultado final. Sin embargo, este es un tema que dejamos a tu elección debido a la disparidad de opiniones.

Vino y chocolate

Aquí como volvemos a ver, se trata de jugar con la dulzura y la acidez tanto del vino como del chocolate que elijamos, pero con una excepción: El chocolate negro (ácido) resulta especialmente difícil de combinar con vinos dulces. La mejor es un vino de Oporto, que tiene más alcohol y por lo tanto encaja más con el chocolate de sabor fuerte. En cualquier caso, si quieres comer chocolate acompañado de un vino, te recomendamos siempre el vino de Oporto. Por otro lado, también un vino tinto fuerte con poca acidez puede competir con un chocolate negro. Sin embargo, debido al alto contenido de cacao, es mejor no utilizar vinos muy secos y ásperos, ya que de lo contrario el amargor aumentará. El chocolate con leche dulce y de fusión suave, por otro lado, armoniza bien con los vinos blancos dulces.

Vinos ricos en taninos

Entre estos vinos, encontramos los Cabernet Sauvignon. Es mejor no combinarlos con otros muy agrios, amargos o picantes, ya que los taninos pueden entonces saber aún más amargos y astringentes. Los vinos tintos pesados y ricos en taninos, por otro lado, van bien con los platos fuertes y grasos, lo que hace que los taninos parezcan más suaves en general.

Acidez y dulzura

Hay tres principios básicos en el mundo del vino que relacionan acidez y dulzura:

  • La acidez de la comida y el vino se multiplican
  • la dulzura de la comida y la del vino se equilibran
  • la acidez combinada con la dulzura armonizan muy bien.

Por lo tanto, una ensalada con un aderezo ácido necesita un vino con menos ácido, por ejemplo blanco frutal. Un postre dulce, por otro lado, se sirve con un vino dulce.

Utiliza tu propia experiencia

Según vayas desarrollando tu predilección por unos vinos u otros, te será más fácil elegir el más adecuado para cada situación. Todo lo que aquí te contemos no son más que pequeños trucos que puedes aplicar, pero no olvides que al final de lo que se trata es de disfrutar las comidas con familia y amigos. No hay ningún remedio patentado, sino que te animamos a que experimentes por tí mismo/a.

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